Punto de quiebra de las empresas en México


Es el cuento de nunca acabar, no hay ni como hacerle ni a quien irle. Las empresas grandes tienen todo el poder para destruir a su competencia y utilizarlo para mover los hilos en la política y demás ámbitos del poder, y exprimir la mayor utilidad posible. Se ponen en marcha esquemas de negocios que explotan cualquier recoveco de la Ley para obtener una ventaja que les permita minimizar cualquier forma de costos, sin importar las consecuencias para los demás involucrados en el entorno, tales como los esquemas de contratación por outsourcing, que evaden impuestos y evitan cumplir con las obligaciones a los trabajadores. Empresas como Coca-Cola que se inventa empresas alternas a su operación, como Servicios Integrados de Administración y Alta Gerencia (SIAAGSA) para administrar al personal así evitar pago de utilidades y paga un mínimo de impuestos. Total, una maraña de estrategias jurídicas, burocráticas y políticas para poder generar una riqueza impresionante, pero sólo para un selecto grupo.

Por otro lado, el grueso de las empresas se encuentran en la informalidad; alrededor de 7 de cada 10 empleos en México se encuentran en la informalidad y estamos rodeados de tianguis, vendedores ambulantes, piratería y changarros, que a final de cuentas, tienen un impacto enorme por la cantidad de dinero que se deja de recibir por el erario de la Nación y todo ese Sector deja de contribuir al desarrollo formal, lo cual significa que la delgada franja, que es la clase media en México, cargue con las obligaciones fiscales y se genere esa espiral de mediocridad en la que estamos inmersos. Esto desde luego no lo pueden parar las autoridades, porque sin esta economía se para todo el país, es lo que genera los medios para que la gente subsista, ya que no pueden crear empleos, la gente se los debe de crear, pero como es verdaderamente difícil crear una empresa que cumpla con todas las obligaciones, y además prácticamente imposible que sobreviva más de un año, al gobierno no le queda de otra que hacerse de la vista gorda.
En México ya no existe la competitividad, solamente la supervivencia del más apto. Entre el narco y delincuentes que extorsionan a cuanto se les atraviese, políticos y demás funcionarios corruptos que fomentan que exista toda esa gente, burócratas que aceptan y hasta exigen mordidas para realizar cualquier trámite, sindicatos que protegen a los lacras y holgazanes y destruyen a los elementos buenos que no se prestan a las tranzas y grupos de poder que colocan a aviadores en los puestos de confianza. Estamos llenos de empresas poderosas sin escrúpulos que explotan a los trabajadores, y empresas pequeñas en la economía informal que no aportan a la sociedad y afectan a la competitividad de las empresas responsables, y lo peor del caso es que esos pequeños empresarios (tiangueros) son luego los grandes empresarios sin escrúpulos que tienen a todos como perros en condiciones infra humanas, pero ahí estamos todos comprando, y hasta más caro. Por último está la idiosincracia, aquí no se puede tener ni empresas ni productos competitivos ni innovadores, tal vez a causa de lo anterior descrito, pero yo más bien pienso que es más bien aunado a ello.
Creo realmente que podemos, no solo salir adelante, si no sobresalir a nivel mundial. Tenemos todo. Más recursos naturales que Japón, mejores condiciones comerciales que Brazil, y no se diga mejores condiciones de vida que India o China, pero aún así estamos estancados, y muy por detrás de ellos en el panorama Mundial y eso sólo se puede atribuir a condiciones propias de la mentalidad de nuestra gente.

“La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, y ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse.”

– Jean Jacques Rousseau


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